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Renacuajos infantil

Desde abajo a los de arriba

¿Pensáis qué el personal (educadores, cocineros, limpiadores,...) de las escuelas de 0 a 3 años le importa algo a los de arriba (pensemos por ejemplo en un alcalde de un pueblo, entre 3000-5000 habitantes, que ofrece ese servicio)?

Sentaros conmigo, serviros una tila y pensad en una escuela de 0 a 3 años: en la reducción de inversión económica (hay escuelas donde el presupuesto es 0), en los ratios (un educador para 8 bebes, un tanto excesivo), en las instalaciones (hay escuelas que dejan mucho que desear, he visto zonas de cambio de pañales desde la que no es visible el resto de aula y mientras un educador cambia el resto de niños se queda sin vigilancia), cuando se elimina puestos como el personal de limpieza y tienen que asumirlo los educadores,... 

Un panorama desalentador el que presento, ¿verdad?


No quiero generalizar y sé que hay excepciones, pocas pero "haberlas hailas". Últimamente veo muchas cagadas en la organización y gestión de las escuelas infantiles del primer ciclo de educación infantil.

1. No cubrir las bajas del personal de manera inmediata. Hay una solución muy cachonda de sobrecargar al resto de trabajadores.
2. Que los días de asuntos propios de un educador, los tengan que cubrir sus compañeros sin ningún tipo de compensación. 
3. Ir al médico, hacer una prueba médica, acudir a un jurado popular, las bajas por maternidad o enfermedad,... son derechos de todo trabajador. ¿Cómo es posible que se atente contra estos derechos, poniendo pegas o llorándole al trabajador para que ceda temporalmente sus derechos?
4. ¿Hablamos de la formación de los trabajadores? ¡Ah! Es nula. Se deja al alcance del empleado -reconozcamos que eso es una responsabilidad muy grande-.
5. ¿Alguien ha pensado en cómo es el día siguiente a cuando alguien pide un día de asuntos propios? Las miradas matan y el cansancio de aquellos que han hecho horas de más sin ningún tipo de compensación repercute en el ambiente de la escuela.
6. Las condiciones laborales de los educadores en muchos casos distan de ser las deseables y que encima se les someta a ese trato...
7. Y, desde el cariño y el respeto, ¿sabes cómo se siente el personal cada vez que tiene que pedir un día y parece que tenga que suplicar para ir al médico?, ¿te has parado a hablar con todo el personal sobre el funcionamiento de la escuela?,...

No quiero generalizar, sé que hay excepciones, pero... al alcalde le importamos un carajo rábano. Sé que hay quién sigue su línea... Pero...

Te escondes en un despacho, cerrado a cal y canto por cuatro paredes y la única conexión con el mundo es una puerta. Te gusta estar sentado, con el culo bien pegado al sillón,... Desde el cariño, esta imagen me dice que no tienes ni la menor idea de la organización y gestión de una escuela. 

Porque los problemas de las escuelas se saben estando en las escuelas: hablando con el personal, con las familias, con los niños,... escuchando, sintiendo la escuela y a las personas, mirando, oliendo,... 

Otra cosa es que prefieras seguir sentado y te dejes comer la oreja por aquellos que os adornan la realidad y presentan "sus" problemas y "sus" circunstancias no los problemas y las circunstancias de la escuela.

¡Venga! Tampoco me digas que te implicas mucho seleccionando el personal cuando los estándares de calidad y productividad en algún pueblo se rigen por la ley de "a ver quién es más autóctona". No soy nadie para juzgar este criterio cuando se selecciona a un candidato idóneo y que sabe organizar y gestionar un servicio.

Pero,... ¿Sabéis de quien es la culpa?

Desde el respeto y el cariño que siento por mi profesión, confirmo que la culpa es nuestra, del propio personal. En cierta manera cuando no exigimos nuestros derechos somos cómplices de ese sistema, tenemos miedo a las consecuencias ("que no me vuelvan a llamar de la bolsa", "que mis compañeras me hagan la vida imposible", "que se lo digan al alcalde" -esta amenaza me recuerda al patio del colegio-...). Sinceramente el callar y el poner una buena sonrisa y decir "no importa" sostiene ese sistema.

12 comentarios

  1. Te podría ayudar a hacer el relato más largo... Verdades que pacos saben, gracias!

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    1. Sé que se quedaron cosas en el tintero. :) Gracias por dejar tu huella por aquí. Un saludo.

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  2. Tienes razón en muchas cosas.
    Tenemos que poner de nuestra parte si queremos cambien las cosas...
    (Un besico.

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    1. Gracias por dejar tu huella por aquí. Un abrazo.

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  3. Madre mía, Isabel, parece imposible que sigamos así en pleno siglo XXI.
    Lo peor de todo es que no lo sabes hasta que alguien te lo cuenta, porque esto no aparece en los telediarios, ni en los periódicos.

    Paciencia, ánimo y razón, toda la razón. Un beso.

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    1. Es cierto no sale en los medios, pero había que preguntarse ¿por que no sale? Gracias por dejar tu huella por aquí. Un abrazo grande.

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  4. Cuentas una gran verdad y si hablara fliparías. La última es que una educadora estaba de baja, no mandaron a nadie para cubrir La y entre el resto de personal tuvimos que cubrir la escuela durante unos días. Una auténtica irresponsabilidad porque los ratios no cuadraban y el personal estàbamos sobrecargado (horas demàs). Y como bien dice Blanca eso no sale en los medios. Un saludo y gracias me siento muy identificada con el artículo.

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    1. Si solo fue unos días... yo sé de alguna baja de un par de meses que no se cubrió. Situaciones como la que describes son la norma, debería de ser algo raro. Gracias por dejar tu huella por aquí. Un saludo.

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  5. Estoy al frente de una guardería (no le podemos llamar Escuela porque no tenemos el reconocimiento oficial) y una de las cosas que he cuidado es la ratio. A partir de doce niños en el aula de dos años ya se introduce otro educador, la ratio oficial me parece imposible para atender con calidad a los peques.
    Respecto a las bajas y ausencias de las compañeras mi visión es otra. Nosotros hemos decidido no cubrirlas si no son bajas largas, como las maternales. Es una decisión nacida de la experiencia: una persona nueva en el aula desconcierta mucho a los peques, no se sienten confiados con ella, no se le acercan, se les nota cierta ansiedad y ese día hay más "conflictividad" en el aula. Aparte, tienes que estar explicándole dónde están las cosas, cómo se hace esto o lo otro, quien lleva pañal o no... es decir, retirando la atención a los peques para darle explicaciones a ella.
    Lo que en mi centro hacemos es suspender las actividades y talleres programados que requieren atención por parte de lo peques, y dejar fluir la mañana en actividades de libre elección en los rincones, pero manteniendo las rutinas principales. Se trata de mantener el ambiente armonioso y calmado, lo que favorece la convivencia entre los peques y a la educadora que ese día le toca hacerse cargo de todos. Si en lugar de cambiar el pañal tres veces se cambia dos, pues no pasa nada, se explica a los padres y ya está.

    Es nuestra experiencia.

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    1. El tema es cuando no son bajas cortas y cuando no se sabe gestionar y organizar la situación de la escuela. Es decir suponte una escuela con personal a tiempo parcial, personal con reducción de jornadas,... ¿A quién le pedimos el sacrificio? Las de reducción no se puede modificar su horario, las de tiempo parcial tienen otros empleos o circunstancias,... Es fácil si se sabe gestionar y organizar.
      En vuestro caso, se ve que lo sabes organizar y gestionar pero no pensemos que todos los que están dentro son las personas más aptas y con las mejores cualidades para organizar y gestionar el centro.
      Un saludo.

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  6. Completamente de acuerdo contigo, Isabel. Has reflejado la situación actual realmente como es. Un abrazo y muy buena semana.

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    1. Mil gracias por dejar tu huella por aquí. Un saludo.

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