Archivo

¿Contáctamos?

Nombre

Correo electrónico

Mensaje

Created by Templates Zoo

Renacuajos infantil

Implícate por un primer ciclo de calidad y con calídez

Este es uno de los artículos que más me ha costado escribir, quizá me arrepienta y me lluevan críticas, que son muy enriquecedoras cuando se hacen desde el respeto y la educación. Pero necesitaba desahogar...

Pienso mucho en mí día a día en la escuela y en lo que he vivido hasta ahora, tanto por mi experiencia laboral como por mi contacto con otras personas que trabajan en escuelas de infantil del primer ciclo.

He visto y veo muchas cosas dentro de las escuelas: muchas mezclas de metodologías, muchas aplicaciones de teorías, muchas justificaciones de prácticas que se dan en el día a día del aula con un artículo publicado en el último número de una revista de considerado prestigio, algún que otro cotilleo, algún que otro mangoneo, mucha vocación, muchas horas de trabajo,... 

Partamos de que no soy nadie para juzgar, pero no voy a negar que hay cosas que me agitan y me revuelven el estómago.

Sé que desde que llevas 15 años trabajando en esta etapa, no es muy difícil acabar quemado y que llegue un momento en que directamente te pongas el mundo por montera y pases de todo. O que simplemente te llamen para trabajar y veas que no es como te lo pintaron en la carrera o en el ciclo o no es la idea que tienes de ese mundo e ipso facto tomes la decisión de que en las horas de trabajo te dediques a contar los días que quedan para el próximo puente o te pases una buena parte de tu tiempo pendiente del teléfono. 

Todo esto justificado desde "los niños atendidos están" o "hace unos años sí que trabajábamos" o "a mí hay temas que me dan igual porque tengo la plaza fija" o  "es lo que llevo aplicando desde hace y siempre me funcionó" o cualquier otra excusa.

Es difícil de creer pero me esfuerzo en comprender a esa gente, pero me cuesta ver el fondo de esas personas. Tolero y respeto pero... ¿por qué llegan a acabar así?, ¿por qué no se propone algún tipo de escapatoria para esta gente?,...

Insisto en que no soy nadie para juzgar pero...

Cada día veo personas que tienen ganas de ponerse a trabajar y que quiere revolucionar esta etapa pero nadie decide darles una oportunidad, todo lo contrario les cierran las puertas. Es frustrante, lo sé, porque lo he vivido en mi propia piel.

Por eso os digo a las que os dan una oportunidad de poder trabajar en una escuela del primer ciclo de educación infantil:

Me da igual si llevais dos días como veinte trabajados, pero que te quede claro... 

Estás ahí, te han dado una oportunidad, ¿en serio la vas a desaprovechar? 
Déjate de gaitas e implícate porque el primer ciclo lo construimos entre todos.
Deja de lloriquear porque hay gente mejor que tú y no tiene la suerte de contar con esa oportunidad que te están brindando, sí a ti. 
Sé tolerante y respetuoso con otras personas que trabajan de otra manera, con otras pedagogías,... porque aunque tú lleves 20 años a lo mejor alguna que lleva un mes trabajado te da mil vueltas. Tú no eres DIOS.
Deja de criticar y juzgar por las aulas, en las reuniones,...: "que los padres no se implican", "que hace unos años sí que se trabajaba y ahora no". Al fin y al cabo ¿qué tienes que decir tú cuando eres el primero que no se implica? Porque seamos realistas a mí porque todos los días hagáis una ficha pues... no me dice nada.

Soy una defensora del primer ciclo de educación infantil y de todos las personas que trabajan en esta etapa. Y soy la primera en decir que hay que empezar a ser críticos con nuestra labor y, a lo mejor, hay que tomar decisiones que a lo mejor nos duelen o no nos gustan. Porque el objetivo es ofrecer (tomo prestado el lema de las compañeras de Asturias): Un primer ciclo de calidad y con calídez.

12 comentarios

  1. Muy interesante Isabel todas las reflexiones. Gracias por compartirlas :-)

    ResponderEliminar
  2. Excelente reflexión sobre nuestra labor, sobre lo que observamos a nuestro alrededor bueno y no tan bueno de profesionalidad. Llevo 35 año, mi vida laboral se acerca a su fin (espero durar hasta los 65 si la salud me acompaña o los entramados familiares me lo permiten). Todavía me planteo metas, me planteo cómo llevar a cabo el día a día con los niños, pulir mis imperfecciones, comprometerme con la educación sin asfixiarme o asfixiar, ceder en puntos de vista y ofrecer experiencias y mucho interes en conocer/aplicar metodologías psicopedagógicas de respeto al niño en la cosntrucción de su aprendizaje. Sigue así con la inquitud de valorar un trabajo en pro de mejora.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mil gracias por tus palabras, Aurora. Un saludo.

      Eliminar
  3. Una reflexión muy sincera de una realidad que no sólo afecta al primer ciclo de infantil, en otras etapas educativas también ocurre, incluso a yomisma tiendo a acomodarme o me cuesta adaptarme a nuevas metodologías. Hay que ser valiente,arriesgarse y renovarse. Todo evoluciona y nosotros también debemos intentarlo por el bien de nuestros niños.;-)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mil gracias por tus palabras, Eva. Un saludo.

      Eliminar
  4. Una fabulosa entrada que hará reflexionar a más de uno, Isabel. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  5. Esto ocurre tanto en educación como en todo tipo de trabajos. Se que es difícil mantener la misma ilusión durante 20 años, pero si una persona realiza una labor que le gusta es más fácil que mantenga las mismas ganas que el primer día. El problema está cuando se realiza la faena con desgana o quejándose todo el rato por cualquier contratiempo.
    Saludos

    ResponderEliminar
  6. Pues ni más ni menos, pero tu reflexión es extensible a todo en la vida. ¡Implicarse y amar lo que llevamos entre manos! Esa es la única forma de que las cosas funcionen. ¡gracias, Isabel!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mil gracias por tus palabras. Un abrazo grande.

      Eliminar

¡No os olvidéis de dejar vuestra huella por aquí!