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Renacuajos infantil

Mordiscos en el aula

Cuando un niño menor de cuatro años hace daño no lo hace con el propósito de dañar. Es su manera inconsciente, casi instintiva de defenderse ante lo que él considera un “ataque” (me van a quitar lo que es mío, me tengo que proteger, tengo miedo de este niño que está a mi lado, etc.). Una conducta automática, heredada de nuestros antepasados tribales o animales. (Fuente: http://edukame.com/muerde-pega-y-no-quiere-pedir-perdon-con-un-beso)

"No es agradable para el educador presenciar el resultado cuando un niño muerde, ni imaginar el dolor, ni tampoco informar a los padres con el rosetón en una cara menuda que no entiende nada de lo acontecido.  
Son los primeros sentimientos que afloran, necesarios, a partir de ahí podemos bucear en la situación y sacarle el provecho que nos ofrezca. Al fin esa es la gran cualidad de los conflictos, si se manejan bien, se aprende, se crece. (...)". (Fuente: http://escuelainfantilgranvia.com/cuando-un-nino-muerde-en-la-escuela/)

A continuación os presentamos algunas orientaciones para tratar el tema de los mordiscos en la escuela infantil y cómo abordarlo con las familias. 

¿QUÉ HACE LA EDUCADORA ANTE UN NIÑO QUE MUERDE? 

Recordad que no hay que olvidar que tan importante como ayudar a niño que es mordido es ayudar al que muerde.


- ¿Por qué lo hace?

Para llamar la atención, porque tiene hambre o está cansado, porque le están saliendo los dientes, etc. Saber la causa, nos permitirá a los adultos actuar. Por ejemplo si muerde porque tiene hambre, será conveniente cambiar y regular los horarios de comidas (adelantar unos minutos la hora de la comida).


- La regla de los nos: 

No gritarle.
No pegarle en la boca.
No reñirle ("Eres malo/a"; "Javier, siempre igual"; "todos los días lo mismo").
No etiquetar ("Javier es un niño difícil, agresivo,...").
No castigar (no silla de pensar, no tiempo fuera,...).
Se trata de mostrar una actitud de serenidad pero no de amenaza, recordad que para que el niño trate con respeto, este debe ser respetado. Y por supuesto no hay que olvidar que el niño que muerde también necesita respeto y amor al igual que los demás.

- La actitud del educador:

El educador tendrá que colocarse a su altura, mirarle a los ojos, con cara seria y tono contundente, pero sin chillar: "No se muerde. Has hecho daño a tu amigo mira como llora. Con la boca damos besos/mordemos manzanas/... pero no mordemos a los amigos".

- El mensaje verbal es obligado:

En general serán consignas sencillas, en recordatorios regulares, con tono firme, comprensivo y afectuoso. Da igual que tenga 10 meses como 24, los bebés captan el mensaje.

  • Si sabemos el motivo de la mordida, se debe de comentar al niño: cómo debería de haberse expresado sin morder. El tono tiene que ser reconciliador y amoroso. Por ejemplo "Te asusta que tu amigo juegue tan cerca, pues dile por favor no juegues tan cerca, o te vienes para aquí que es una zona más tranquila"; "estás enfadado, pues pega al cojín o muerde este juguete o patalea con los pies".
  • Si no se sabe el motivo de la mordida, hay que darle un mensaje alternativo para que vayan aprendiendo cómo podría haberse expresado sin dañar y de esta manera se le muestra otra manera de expresar sus sentimientos. Por ejemplo "No se muerde, haces daño, si te enfadas pégale al cojín o muerde este juguete".

- Sobre elogios, alabanzas, premios,...:

  • Elogiar, alabar cuando el niño resuelva un problema sin morder. "Estupendo Javier, le has cogido su juguete sin hacerle daño"."Muy bien, muerdes el mordedor y así no haces daño". "¿Estas cuidando el muñeco? ¿Y le das besos? Con la boca se dan besitos, seguro que tu muñeca está muy contenta de tus cuidados".
  • Ojo con los premios, el buen comportamiento exige reconocimiento y valoración, no premio. El premio puede tener consecuencias negativas a largo plazo. 

6. ¿In situ cómo actuamos? 

En situación de conflicto, dar un “no” firme al niño que muerde, pero sin que sea un "no" amenazante (¡No, Javier! ¡No se muerde a los amigos!). Volcar la atención en el que es víctima del daño, haciendo hincapié de forma expresa en las consecuencias para el pequeño, preguntando por sus sentimientos y acompañando su dolor. Es una buena manera de que el niño que ha agredido se vaya dando cuenta de que pegar o morder no lo convierte en protagonista y se va acercando a los sentimientos del otro.

7. Aplicaciones para el aula:

  • Tenemos que facilitar que los niños liberen tensiones a través de juegos, actividades,...  "El juego purga y canaliza sentimientos negativos". 
  • Los cuentos pueden ayudarnos a trabajar formas de expresión de emociones, comprender las formas de relacionarse, etc. También puede utilizarse como una forma de trabajar el hábito de no morder desde pequeños.
  • Trabajar las emociones en el aula desde el día a día "Jaime está enfadado porque Julián le sacó un juguete", "Javier está triste porque quería quedarse en casa con su mamá",...  se pueden utilizar recursos como el emocionómetro y el termómetro de las emociones.

8. Otras:

  • Debemos de crear un ambiente de confianza y seguridad para aliviar las tensiones del niño.
  • No reforzar el protagonismo de la boca con juegos del tipo: "Te voy a comer", "te quiero tanto que te como".
  • Aprovechar cuando coma para resaltar que se muerde la comida "Ves se muerde la manzana para comer, ñam, ñam. Eso sí se hace. A la manzana no le haces daño, si lo haces a tu hermano/amigo sí".

¿QUÉ DEBE DE HACER LA EDUCADORA A LA HORA DE HABLAR CON LAS FAMILIAS? 

"Así como para los progenitores, tampoco es sencillo, controlar el sentimiento de impotencia y rabia. Se tiene la impresión de haber dejado al niño desamparado, no haber ejercido el control necesario para que los responsables de su custodia cumplieran con su función." (Fuente: http://escuelainfantilgranvia.com/cuando-un-nino-muerde-en-la-escuela/ 

1. Honestidad y naturalidad a la hora de hablar con la familia.
2. Las familias se mostrarán disgustadas e incluso pueden surgir reproches (por ejemplo se puede decir que los educadores no hacen bien su trabajo). Es importante mantener la calma y hablar sobre las peculiaridades del mundo infantil (rabietas, época del No, etc.). 
3. El educador tiene que ser empático y pensar en cómo se sienten los padres cuando les decimos que su hijo muerde o es mordido: rabia, ira, indignación, inquietud, se sienten mal y quieran saber qué paso, cómo cuándo,... También tiene que mostrar que comprende cómo se sienten los padres (con el lenguaje, la postura, la expresión facial, la mirada,...). Por ejemplo cuando se hable con las familias se puede decir: "entiendo que os sintáis indignados y enfadados".
4. No dar el nombre del culpable ni hablar mal del niño mordedor porque de esta manera se establecen etiquetas y se influye negativamente en él. Al igual que si la familia del niño agredido sueltan alguna opinión personal sobre el niño que agredió a su hijo, desde la escuela se intentará frenar y neutralizar.
5. Se transmitirá seguridad a las familias, de que se está trabajando diariamente el tema.
6. Los niños necesitan tiempo, constancia y colaboración (mamá, papá, educadores, tíos,...). A veces 4 días no son suficientes para solventar un problema. El niño necesita tiempo para aprender nuevas alternativas y constancia en el mensaje, es decir, repetirle siempre lo mismo. 

A veces tras estar meses trabajando con ellos este mensaje, los niños muestran avances. Por ejemplo después de morder instintivamente a un compañero, le besan o le dan caricias mientras cantan una retahíla del tipo: "Sana, sana..." para curarle, sin que haya intervenido el educador. Es frecuente también ver a niños descargando su agitación emocional momentánea, mordiendo ropas o cojines, en vez de morder a otro niño.


¿Qué os parece?, ¿añadiríais  o quitaríais algo?, ¿vosotros cómo actuáis ante un niño que muerde?,...


Fuente: 

¿Por qué mi niño muerde?
     Enlace: http://www.escuelasinfantiles.kidsco.es/por-que-mi-nino-muerde
¿Qué hacer con los niños que muerden en la guardería?
     Enlace: http://edukame.com/que-hacer-con-los-ninos-que-muerden-en-la-guarderia 
¿Por qué mi hijo muerde?
     Enlace: http://edukame.com/por-que-muerde-mi-hijo
Muerde, pega y no quiere pedir perdón con beso
     Enlace: http://edukame.com/muerde-pega-y-no-quiere-pedir-perdon-con-un-beso

15 comentarios

  1. Es una problema grande y muy difícil de solucionar.
    Gracias, un besico.

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    1. Sí, pero tiene solución, lo que ocurre es que lleva tiempo por la naturaleza del niño. Mil gracias por pasarte y comentar. Un saludo

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  2. Muy interesante Isabel. En el segundo ciclo suele pasar menos, sobre todo al principio de tres años.Cuando los peques empiezan a conocer y utilizar otras formas de comunicar lo que sienten se van perdiendo ese tipo de conductas. Gracias por compartir. Un besito y buena semana.

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    1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    2. Muchas gracias por el aporte, Lola. Un beso y buena semana.

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  3. Hola. tus consejos para actuar ante esta ssituaciones son fabulosos pero es difícil sacar esos hábitos a determinados niños. Hay veces que parece que los padres sueltan a los niños en el aula sin educarlos... me crispan ese tipo de conductas porque NO todos los niños a esas edades muerden!! lo peor es que a mi hija le mordieron wn la oreja y terminó en urgencias ... me puse como una loca y el niño sigue con ese tipo de malos comportamientos y los padres aún tienen algo más qué decir... en fin... Ojalá todos actuaran como tu pero hay que tene rmuy profesionalidad y paciencia. Seguimos en contacto

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    1. Hola Marta,
      muchas gracias por aportarnos tu experiencia. Yo no creo que sea difícil quitar el hábito, creo que hay que trabajar e intentar buscar la colaboración con la familia. Pero claro hay que estar ahí para poder ver como actuar. Un saludo y, por supuesto, seguimos en contacto.

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  4. Interesante entrada. Todos nos hemos encontardo con peques que tienen este tipo de reacciones, sobre todo en infantil de 3 años.
    Yo no suelo reprender ya que suelen ser actos impulsivos. Les recuerdo que los dientes son para masticar y les invito a besar y abrazar.
    Te he dejado un regalo en mi blog. Un saludo.
    http://wp.me/p3TAsU-1bQ

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    1. Muchas gracias María por tus palabras y por tu regalo, tan pronto tenga un momento lo subo. Un saludo

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  5. Completísima la entrada y muy buenos consejos Isabel. Es un problema que ocurre a diario y no sólo con los más pequeños.
    Besitos

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    1. Muchas gracias Sandra. Espero que el artículo sea un buen aporte para nuestro día a día. Un abrazo grande.

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  6. Gracias por tan buenos consejos, Isabel. Un abrazo.

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    1. Gracias a ti por pasar y comentar, espero que resulten útiles. Un abrazo.

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  7. Buenos días Isabel, acabo de descubrir este precioso blog y debo decir que ha sido como agua caída del cielo... Quería agradecer tu dedicación al ayudar a otros en su camino como educadores/as porque ya sabemos que en este mundo nunca se deja de aprender, más nosotros que los peques incluso. En septiembre empiezo a llevar a la práctica esta profesión y ya puedes imaginar los millones de dudas, inquietudes, miedos y un largo etcétera que me rondan por la mente en estos momento... Creo que tu trabajo va a serme muy útil y poco a poco podré compartir con vosotros experiencias y puntos de vista que por el momento me parecen imposibles. Gracias por este espacio de todo corazón, será un apoyo para mis comienzos.

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    1. Buenas noches, María:

      Me agrada recibir comentarios como el tuyo. Es agradabale y motivador que el tiempo y el esfuerzo que hay detras del blog os sea útil. Y, por supuesto, te animo a que compartas tus experiencias, opiniones,... Mil gracias por tus palabras.

      Un abrazo grande.

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